LADRONES DE SUEÑOS

Posted on May 26, 2011

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A la salida del colegio, un chaval como de unos diez años va pegando patadas a un brick de zumo, uno de los pequeños, probablemente el que se ha tomado él mismo para la merienda. Su madre, con un tono de voz que denota un cierto agotamiento de su paciencia le grita: “es que te tienes que pasar toda la vida pegándole patadas a todo? No puedes parar?”

En ese momento, mi mente hace una de esas conexiones absurdas y me viene una imagen de la madre de, no sé, Leo Messi, por ejemplo, protagonizando esa escena con él. Te imaginas? Sería la típica anécdota de entrevista de suplemento dominical: “recuerdo que mi madre siempre se ponía nerviosa porque le daba patadas a todo”.

Vivimos en un mundo enfocado a que nadie destaque. Es la mentalidad de “hacer lo que hace todo el mundo”. Puedes destacar, sí, pero sólo por hacer mejor lo que todo el mundo hace. Si un chaval quiere pegarle patadas a todo, no somos capaces de ver que tal vez se trate de un talento natural, que merece la pena desarrollar.

Si preguntas a un grupo de niños pequeños –de cinco años, por ejemplo- qué quieren ser de mayores, te encontrarás con las contestaciones más peregrinas. Uno querrá ser Gormitti, otro querrá criar tortugas y otro te dirá que quiere ir a la Luna. Si les preguntas a esos mismos niños unos años más tarde, te dirán que quieren ser abogados, futbolistas o cantantes.

Lo que hacemos los adultos es robarles los sueños. Decirles que dedicarse a criar tortugas es imposible. Para los niños, nada es imposible. Para los mayores, casi todo lo es.

Si un niño quiere dedicarse a criar tortugas, todo el sistema juega en su contra. Si quiere ir a la Luna, casi todo el sistema juega en su contra. Lo bueno –lo terrorífico- del sistema, es que te hace convencerte de que es lo que realmente quieres. Y te dices a ti mismo “yo siempre quise ser periodista”. No es verdad. Siempre quisiste ser otras cosas. Pero te convencieron de que siempre quisiste ser lo que eres. Siempre será mejor un trabajo de banquero bien retribuido, porque siempre habrá alguien que te diga que son malos tiempos para la lírica.

Cada vez hay titulaciones más raras en las universidades. Bien! A ver si con un poco de suerte, cuando un niño quiera ser lo que sea, todo el sistema juega a su favor. Sea lo que sea.

Lucha contra los ladrones de sueños. Algunos ya lo estamos haciendo (www.ypdcamp.com).

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