YA NO HAY BICHOS-BOLA

Posted on February 15, 2012

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Cuando éramos pequeños había bichos-bola. Eran unos animalillos que cogíamos en el parque y cuando te los ponías en la mano, se hacían una bola. De ahí su nombre, que vamos, que tampoco es un alarde de creatividad. Aunque creo que su verdadero nombre es cochinilla de la humedad, que -francamente- me parece desagradable (si quieres comprobarlo, míralo en la wikipedia, yo paso…).

Son bichos tímidos, pequeños, miedosos. Pero, si lo piensas, son más valientes que nadie, porque dicen: sí, soy un cagao y qué? Y se hacen bola y pasan de todo. Que hablen…

Ahora ya no hay bichos-bola. Ahora la gente va por ahí comiéndose el mundo, con el pecho hinchado y sin sacar lo que de verdad llevan dentro.

Así que cuando ayer un buen amigo se hizo bola, me hizo sentir bien. Que sí, joé, que no pasa nada. Que se puede ser pequeño, débil y miedoso y no pasa nada. Que con la que está cayendo, está bien ser bicho-bola.

Que lo que nos han vendido es mentira. Que Ariel no lava más blanco. Que ser fuerte, frío e indestructible no es la naturaleza humana. Que Don Limpio no limpia mejor porque se haya atiborrado de anabolizantes (aunque ahora lo ponen menos mazao, porque ya daba repelús).

Yo, que siempre he sido un poco bicho-bola, pequeño, débil y miedoso me río de esta sociedad de chulitos sobraos que lloran cuando nadie los ve, como decía la canción. Y cada vez que un amigo se haga bola, le daré la enhorabuena y le diré que acaba de dar el primer paso para librarse de una carga enorme y absurda y, por ende (qué bonita expresión), ser/estar feliz. Con dos…

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