PERDIENDO EL TIEMPO

Posted on February 28, 2012

4


Hoy me he encontrado una hora. Que es cosa extraña. Casi mejor que encontrarte 50 euros (tal vez exagero).

Mi primer impulso ha sido sacar trabajo atrasado. Pero ya estaba en la calle y no había comido así que… Me he sentado en una terraza cualquiera, he pedido un menú de 10 euros, me he puesto música y HE PERDIDO EL TIEMPO.

Joé, qué bien! Ahí sentado, olvidándome de todo lo que tengo por hacer, intuyendo conversaciones supuestamente importantes que mañana no importarán a nadie, sólo pendiente del desplazamiento de la sombra para no quedarme frío, escuchándome a mí mismo mezclado con Los Delinqüentes (pero a mí mismo, no a mi trabajo ni a mis obsesiones).

El principal robo de la “vida moderna” es el del tiempo. No el tiempo para hacer cosas, ni para leer, ni para ir al cine. El tiempo para mirarte al ombligo, sin miedo a enfrentarte a ti mismo, porque veas lo que veas, es lo que hay, así que más vale que lo aceptes.

Llenamos nuestra vida de cosas, de trabajo, de amigos, de familia. Y la vaciamos de nosotros mismos. Nos convertimos en extraños y un día te miras al espejo y no te reconoces.

Me ha gustado volver a encontrarme conmigo, recordar que no tengo tantas cosas en común con nadie, que tengo historias que contarme y que escuchar.

Esta noche me acostaré una hora más tarde, porque tendré que terminar el trabajo pendiente. Pero habrá merecido la pena.

Posted in: Uncategorized