DE ÉXITO Y CONCIENCIA

Posted on March 6, 2012

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De vez en vez, nos da a Pita y a mí por ponernos a debatir sobre el sexo de los ángeles. Pero como se ve que el cielo debe de ser un sitio bastante aburrido –por aquello de que sólo van los buenos-, sexo poquito habrá, porque además, con esas especie de batas blancas a lo Demis Roussos (un señor que cantaba en el “radiocasete” del 1430 de mis padres), la líbido se sube poco. No sé si me explico. A mí por eso me gusta más el concepto renacentista de cielo, que iban todos en bolas. Pero me disipo, como el colacao.

El caso es que hoy nos hemos puesto a hablar de Mark Zuckerberg y, en consecuencia, de éxito y conciencia. Yo reconozco que carezco. De ambos, quiero decir. Mi definición de éxito –que probablemente coincide con la que la mayoría decimos de boquilla, aunque en el fondo nos gustaría despertarnos en un hotelazo de las Bahamas, con Angelina Jolie (o Brad Pitt, eso allá cada uno) al lado y la cuenta corriente a reventar- está muy lejos de la definición estándar.

Por eso, de acuerdo con mis intereses, pasiones, obsesiones y rollos mentales, el éxito y la conciencia son casi lo mismo. La mejor manera de estar en paz contigo mismo y con el universo es tener buena conciencia. Estar contento con tu vida. Que no te falte de nada (al margen de lo material). Vamos, lo que viene siendo dormir a pierna suelta (otra de esas expresiones que le gustan tanto a Belén). A mí, eso sólo me lo da tener la conciencia tranquila.

Así que, cuando Pita y yo hablamos de gente de “éxito”, no nos sentimos identificados. Éxito es no desear nada… más. Es no echar de menos nada. Es tener todo lo que necesitas, deseas y anhelas. Y eso, pocas veces tiene que ver con un descapotable, un casoplón y un yate en Portals.

Ahora, cuando hablamos del éxito del amigo Zuck, ahí ya tengo mis dudas. O sea, el tipo ha cambiado el mundo. Eso es incuestionable. Dicen que robó la idea… tengo mis dudas. Cualquiera que estuviese interesado en Internet y viviese en Harvard o en Palo Alto en esos años tenía una idea similar. Qué es lo que hace diferente a Facebook? Que lo hizo! Que no se quedó hablando, que no buscó lo primero un modelo de negocio y un business plan! Que se arremangó, se puso a tirar código y lo montó.

Tener ideas está bien. Yo tengo cienes al cabo del día. Dame un tema y me apuesto lo que quieras a que se me ocurre un negocio. Pero la diferencia está en hacerlo! Si estás más preocupado de remar en las olimpiadas que de lanzar tu web, luego no vengas llorando.

Si vas por ahí dejando lo que más te importa en manos de terceros, lo más probable es que no te salga bien. Sí, claro, es más cómodo. Pero hay que estar ahí, en la trinchera, pendiente de todo. Es como hacer palomitas en el microondas: si las pones el tiempo que dice el envase, se quemarán; el truco está en apagarlas cuando dejan de sonar; y para saber cuándo dejan de sonar tienes que estar atento.

En el mundo actual todo se copia. Todo menos la capacidad de convertir una idea en realidad. Lo grande de Zuck es que para él no había nada más importante que Facebook. Eso lo convierte en un (ponga aquí su insulto favorito)? Desde mi punto de vista, no. La determinación lo es todo.

Así que, me da igual lo que piense su exnovia –que probablemente también coincidirá con lo que dicen casi todas las exnovias-, lo que digan los que no supieron hacer realidad su proyecto y lo que digan los guionistas de Hollywood: el tipo es un crack y la mejor manera de “medirlo” es el número de gente que pierde su tiempo en criticarlo.

Eso sí, que sea un crack no significa que tenga éxito. Eso es algo que sólo él sabe.

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