DE REYES Y TORPES

Posted on April 15, 2012

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Uno, que es de natural torpe y con tendencia a la colisión y pérdida de la verticalidad, se siente por una vez representado por la institución de la monarquía. Sí señores, su majestad el rey es torpe.

Habrá quien culpe de este último percance al largo período de tiempo transcurrido desde su alumbramiento. Pero, seamos sensatos, su majestad se ha ahostiado en diferentes formatos toda la vida, esto no viene de ahora.

Además, tiene una cierta querencia a hacerlo en viajes privados de los que nosotros (sus súbditos y, por ende, plebe) no deberíamos tener constancia.

También se utilizará su condición antropomórfica y la altura de su centro de gravedad como paliativos de lo que es, a todas luces y sin apelación, torpeza o quién sabe si algo peor.

Majestad, de torpe a torpe: asúmalo. Ser torpe no es malo. Hay cosas peores. Los torpes tenemos nuestro punto y, en ocasiones, hacemos reír a los demás.

Sólo permítame un par de consejos. Primero, recuerde que la ingesta de bebidas espirituosas tiende a incrementar la probabilidad de sufrir percances. Sobre todo, cuando se hace de forma desmesurada.

Segundo, los viajes largos en avión privado a costa del pecunio del vulgo, para la realización de actividades cinegéticas (sea elefante o conejo la presa en cuestión), no son bien aceptadas por el populacho (la ignorancia es atrevida).

Sírvase, por tanto, de abstenerse de dar rienda suelta a su condición de torpe en esas ocasiones y resérvela más bien para discretos trastabilleos el día de las fuerzas armadas o en esa foto tan cursi que se hace usted con su familia en navidad.

Por último, me permito una reflexión que genera una gran duda en mi interior. Por un lado, la alegría de saber que nuestro colectivo continuará bien representado en la figura del infante don Froilán, quien ya ha manifestado abiertamente su condición de torpe al dispararse un tiro en su propio pie. Hecho éste que es, a la par que razón de mi alegría, génesis de mi intranquilidad: si el perdigonazo se ha producido de manera fortuita, todo va bien; mas, si la herida es resultado de un intento de emular a su abuelo y al descerrajarle un tiro a su hermano ha errado, la cosa cambia.

En fin, que me llena de orgullo y satisfacción ver que realmente tengo algo en común con la familia real, honor doble por mor de infrecuente.