DE CENTROS COMERCIALES

Posted on April 21, 2012

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Nunca he pillado el concepto este de hala, vamos a echar la tarde al centro comercial.

El caso es que hoy (o ayer o vete tú a saber cuándo estás leyendo esto) tenía un rato por la tarde y he vuelto por enésima vez al centro comercial en busca de calcetines.

Comprar calcetines es uno de los mayores retos que se me plantean en la vida. Me resulta simplemente imposible. Todos son aburridos u horrorosos. Así que voy de tienda en tienda y nunca encuentro unos que me gusten. El resultado es que al final un día hago la típica compra compulsiva y termino poniéndome calcetines aburridos u horrorosos.

Pero bueno, que no es de eso de lo que quería hablar. El caso es que un viernes por la tarde, el centro comercial está hasta las trancas. Las tiendas vacías. Las cajas más vacías todavía. Pero mogollón de gente por los pasillos o en las cafeterías.

Definitivamente, lo que más se está llevando es sentarte a tomar café con niños. Mejor si son bebés. Para qué te vas a ir a darle el pecho a casa con lo agustico que se está en mitad del centro comercial? Había tres. No sé si será que algún libro estúpido de esos rollo cómo hacer que tu hijo sea el más listo, el más guapo y el primero en salirle los dientes lo recomendará. El caso es que ahí estaban.

Familias enteras en carreefour. Siempre que veo a una pareja con dos niños cada uno montado en un carro, me entra como angustia. Luego sales con toda la compra, los churumbeles… Más de uno habrá guardado algún hijo en el maletero y habrá puesto en la sillita del coche un cochinillo, con su cinturón de seguridad y todo.

También hay paisanos que se quedan en el bareto bebiendo cerveza mientras la parienta hace la compra. Esos son los más inteligentes. Ahora somos unos pringaos. Porque como vamos de supermodernos por la vida, nos tiramos las horas de compras. Que cuando es para ti, todavía. Pero cuando es para otros, la cosa cambia.

De todas formas, nos hacemos los interesados y ayudamos a elegir los modelitos. Cada vez que veo a un hombre a la puerta de un probador con catorce perchas y un bolso en las manos, doy gracias por ser monoparental.

Lo peor ha sido que hoy tenía el típico día de esos que te gusta toda la ropa. Pero si hasta he entrado en Springfield!!!! (Todo horrible, como siempre).

Total, que he hecho lo que haría cualquier persona sensata: me he ido a la pescadería de el corte inglés. Por diez eurillos, me he quitado el mono.

No sé si el viernes que viene iré otra vez a echar la tarde al centro comercial. No sé, no acabo de pillarlo. Y creo que la gente me mira mal porque soy el único que no va con la camiseta del madrid…

Posted in: MADRID