HE SIDO INFIEL

Posted on April 28, 2012

4


Sí. He sido infiel. Lo reconozco. No es algo de lo que esté orgulloso, pero es verdad. Sentí la tentación y debería haberme resistido. Pero caí.

La culpa, como casi siempre, la tuvo una mujer. Hay que probar cosas nuevas, me dijo. Te aseguro que te va a sorprender, afirmaba con voz sensual.

Quién puede resistirse a sabores más dulces, a experiencias más allá de lo que hace tiempo se convirtió en rutina?

No, no es que ya no me guste. Claro que sí. Es sólo que… Tal vez sea que ya no me sorprende; que ya no me acerco con emoción a la espera de la novedad. Ya todo es conocido y previsible. Los mismos recorridos, los mismos olores y sabores, los mismos movimientos.

Así que, ahí estoy. Frente a la novedad, lo desconocido. Y vuelvo a notar esa excitación, ese cosquilleo en el vientre. Recorro con la mirada un paisaje nuevo. Y mis manos desean alargarse y descubrir otras texturas, otras formas.

Qué tiene para atraerme tanto? La verdad es que nada en especial. Tal vez un punto un pelín poligonero, una micra más salvaje y desaliñada que la normalidad de clase media a la que estás acostumbrado. Un cierto descaro. Una mirada que dice aquí hay de todo, desde chocolate con almendras hasta tijeras de podar.

Recorro su geografía despacio. Me detengo en todo aquello que nunca había visto antes. Trato de no perderme nada. Esa primera vez, el despiste, la curiosidad…

Escondo los signos delatores de mi infidelidad. Disimulo, para que no se me note. Sé que no habrá preguntas, pero aun así quiero evitar la posibilidad.

Sí. He sido infiel. No, no estoy orgulloso. Pero debo reconocer que, después de esa aventura, regresé a mi lugar de siempre, a lo conocido. Y volví a sentirme como en casa. Me di cuenta de todo lo que necesitaba y no encontraría nunca en otro sitio. Me supe seguro en los olores y sabores conocidos.

Sí. He sido infiel. Y, aunque sé que Mercadona será siempre mi número uno, también sé que cada vez que agarre el carro de la compra susurraré su nombre: Lidl…