PROBAR

Posted on May 6, 2012

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PROBAR

Hoy he ido a comer con la imbécil de mi hermana Margari y sus hijos, por aquello de que es el día de la madre y todo el rollo. La otra imbécil, Almu, ha optado por llamar al chino y que se lo llevaran a casa. Vamos, que tampoco es que se esté muriendo por comer con nosotros, no sé si me explico.

Hemos ido a un japo. Un japo es un sitio en el que te comes una paella a medio hacer con palillos. Y tienes que decir que está bueno y pagar un pastizal. Pero sí, reconozco que me encantan.

A mi ahijada, María, no tanto. O sea, se ha pedido un escalope, que es una comida de lo más japo. Su hermano Borja, sin embargo, con tal de llenar la andorga, es capaz de probar cualquier cosa.

Dice María que no le gusta la comida japonesa. Y yo le he dicho que eso es tanto como decir que no te gusta la comida española. La cocina nipona es lo suficientemente variada como para que te gusten unas cosas y otras no.

Pero nada, no se ha decidido a probar ningún plato. Las excusas son las de siempre: no, es que lo comí una vez y no me gustó; es que a mí el pescado crudo, no…

El caso es que muchas veces no nos atrevemos a probar cosas, simplemente porque no. Y claro, así mal. No digo que haya que probarlo todo (hay cosas que te aseguro que yo mismo NO voy a probar). Pero algunas sí.

Sobre todo, porque en la mayoría de los casos, si no sale bien no pasa nada. Simplemente, no lo vuelves a comer y santas pascuas. Pero cuando pruebas, muchas veces te llevas una sorpresa.

Piensa en qué cosas no te has atrevido a probar y podrían ser una sorpresa… Y anímate!