ADOLESCENTE, OTRA VEZ

Posted on June 8, 2012

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Esto de vivir rodeado de adolescentes tiene –como casi todo-, su lado malo y su lado peor. No, en serio. Es imposible que los adultos los comprendamos porque sí, es verdad, viven en otro mundo. Pero el problema no es suyo… es nuestro.

A los adultos se nos ha olvidado que un día fuimos adolescentes. Ya lo decía Mafalda: hay que darse prisa en cambiar el mundo porque, si no, es el mundo el que te cambia a ti.

Hoy estaba con Silvia, Marta, Michael y Guille y les he preguntado si me echarían una mano durante tres días. Y todos me han dicho que sí. No han preguntado: pero qué es? Qué necesitas? Qué tenemos que hacer? Cuántas horas? Cuánto nos vas a pagar? No, no. Su respuesta ha sido:. Punto. Sin más preguntas. Sin condiciones. También Arcadio me dijo lo mismo ayer.

Qué hubiera pasado si le hubiese pedido lo mismo a un adulto? Ufff, justo esos días me viene fatal… Pero qué es exactamente lo que necesitas? Yo no puedo, a lo mejor mi hermano… Excusas, excusas, excusas.

Pero por qué? Por qué los adultos nunca encontramos tiempo y siempre encontramos excusas (como dicen we&us)? Porque lo que nos falta es pasión! Porque todo nos da pereza, porque no tenemos interés por nada. Y lo mejor es que les decimos a ellos que son los que no tienen interés! El mundo al revés.

No hay nada más poderoso que un grupo de adolescentes creyendo en algo. Nada puede pararlos. Nada puede desanimarlos (que se lo digan a los 4edu’s). Nadie es más ingenuo que ellos y nada es mejor que ser ingenuo y apasionado a la vez.

Me paso la vida viendo proyectos con empresas y, de cuando en vez, me pregunto: qué pasaría si los directivos fuesen adolescentes?

Que cada uno piense su respuesta. Yo, por mi parte, cada día encuentro más motivos para intentar ser adolescente otra vez.