YENI

Posted on June 28, 2012

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Yeni mira su nombre escrito así en su dni, porque es como suena y es como lo eligieron sus padres. Es atractiva y lo sabe porque se lo han dicho muchas veces, aunque siempre con otras palabras. Y lo luce con un vestido de licra muy ajustado y muy corto por arriba y por abajo.

Yeni mira con el descaro de la guapa de la pandilla, la que se los llevaba de calle, la que todos deseaban, la que con todos se iba. Ahora se gusta menos, pero sabe que sigue siendo atractiva porque se lo siguen diciendo muchas veces, aunque nunca con esa palabra.

Yeni mira con cariño a sus padres. Todavía vive con ellos. A los dos se les notan en las manos las décadas de trabajo y, en las arrugas, los sufrimientos. Los ha traído de cabeza siempre, pero los dos saben que, en el fondo, es buena chica. Ella no tiene la culpa. Cómo podría tenerla?

Yeni mira corretear a su hija de dos años y sonríe. La ve tan rubia y con esos ojazos tan azules. De quién los habrá sacado? De ella no, ni de su familia. Tal vez del padre, pero cómo saberlo? Le sueña un futuro diferente al suyo. Que estudie y que se case con un hombre guapo que la quiera y la haga feliz. La llama y su voz suena dulce y llena de ternura. No es como te la esperarías.

Yeni mira el reloj y siente que el tiempo va demasiado deprisa. Ya tiene diecinueve. Se siente mayor y sola. Y los yayos no van a estar ahí siempre. Tiene que hacer algo con su vida. Buscar un trabajo de verdad, darle un futuro a la niña, encontrar a alguien con quien pasar más de dos noches.

Yeni mira sus manos sin anillos, sin pulseras, sin laca de uñas. Parecen manos de niña. Sonríe brevemente al desconocido que hace un gesto cariñoso a su hija. Luego lo ve alejarse, un recuerdo breve en vías de extinción.