LLEVAR LA CONTRARIA

Posted on September 1, 2012

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A veces (o sea, casi siempre), me da por llevar la contraria a la gente. Como ser del atleti, pese a haber nacido y vivido 28 años en chamartín, pese a haber estudiado desde preescolar hasta cou (que es una cosa que había antes) en un colegio que está justo enfrente del bernabeu.

Me gusta ir a la playa, tumbarme en la arena y dejármela pegada al cuerpo hasta que se caiga sola. Escribo y no corrijo. Prefiero las escaleras a los ascensores. No desayuno, como poco, ceno tarde. Me importa más hacer un buen trabajo que ganar dinero y me encanta atender a los clientes -sobre todo a algunos- cualquier día y a cualquier hora. No tengo adsl en casa y escribo casi todo en la bberry.

Tengo muchas más rarezas, pero no voy a contarlas porque sería bastante aburrido y se perdería la magia de conocerme poco a poco (menuda parida! Es sólo que me da pereza escribir mucho).

Mi última forma de llevar la contraria es sonreír. Dice Mafalda empieza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo. La gente sonríe poco, casi nada. Y es una pena, porque no cuesta y estás mucho más guapo (tampoco creo que exista gente fea, otra forma de llevar la contraria).

Sonreír es como bostezar. Es contagioso. Y, basta con hacerlo un rato para que no quieras (no puedas) dejar de hacerlo. No necesitas un motivo para sonreír, sólo necesitas hacerlo. Al cabo de un tiempo, se convierte en tu estado natural.

Y ahí estás tú. En medio de la crisis, la contaminación, el cambio climático, el fùtbol en la tele… Y tú, sonriendo. Y la gente te mira como si estuvieras loco. Te paras en un semáforo, con tu sonrisa, y el de al lado te pone cara de asco. Y sonríes más, claro.

De cuando en vez -de tarde en tarde, mejor dicho- te cruzas con alguien que también sonríe. Y se enganchan las miradas, como diciendo soy de los tuyos. Y, por supuesto, sonríes mucho más.

Pero eso no sucede a menudo. Lo normal es encontrarse gente seria, triste, aburrida, gris. Sonrisas falsas, como mucho. Sonrisas que no son sonrisas.

Me gusta llevar la contraria. Me gusta el atleti. Me gusta la arena de la playa. Me gusta sonreír.