ESTUDIAR… PARA QUE?

Posted on September 11, 2012

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A ver, don’t get me wrong, como diría chrissie hynde. La pregunta no va de si hay que estudiar o no. Sino de cuál es el objetivo de esos estudios.

Me apuesto lo que quieras a que el noventa y nueve por ciento de las personas a las que se lo preguntes te responderán que para estar preparado para la vida profesional (en diferentes versiones, pero el mismo mensaje).

La cuestión es que es mentira. Más de dos tercios de los hombres y mujeres (sí, son hombres y mujeres, no niños, chicos, jóvenes, ni nada de eso) que empezaron ayer un nuevo curso, tendrán trabajos que todavía no se han inventado.

Entonces… Para qué estudian? Para qué se preparan? La verdad es que para nada. En serio. Lo que hagan en el colegio servirá de muy poco.

Pero por qué? Por qué tantas horas de esfuerzo y dedicación por parte de alumnos, educadores e instituciones son tan inútiles? Los motivos son tantos, que me dan para varios posts.

Pero, el principal es que el modelo educativo que tenemos, no responde a las necesidades del mundo empresarial.

Si le preguntas a cualquier directivo cuáles son las competencias más importantes en un profesional, el trabajo en equipo saldrá entre las tres primeras en el noventa y nueve por ciento de los casos (o en el cien, creedme: he hecho la prueba; no es que me guste el noventa y nueve y lo vaya poniendo por todas partes).

Sin embargo, en los colegios y universidades todo está enfocado al trabajo individual, a los logros de cada uno. Qué ocurriría si tuvieran que aprobar todos los alumnos o suspender todos? Cómo se ayudarían unos a otros? Se encargarían los nerds de lograr que sus compañeros se esforzasen y llegaran al mínimo? Hasta aprobado, resultado del trabajo de toda la clase. De ahí en adelante, individual. Vamos, como en las empresas.

Por cierto, el colmo son las escuelas de negocios. Ahí reina la campana de gauss, que no sólo fomenta el individualismo, sino la competencia con quienes son tus propios compañeros. Aunque debo reconocer que ese modelo también funciona en algunas empresas (el de la campana de gauss y el de poner zancadillas a quienes deberías ayudar a no caer).

O sea, preparamos a los futuros profesionales de espaldas a las necesidades reales de las empresas. Un desastre…

Sobre todo, porque las empresas también viven de espaldas a esta realidad. Pero de eso ya hablaremos.