CRISIS: LOS PANES Y LOS PECES

Posted on November 12, 2012

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Como siempre, vaya por delante que no soy economista, pero llevo trece años de banca a mis espaldas y más aún en comunicación corporativa.

Mientras economistas, políticos, periodistas, tertulianos y demás fauna parlanchina tratan de liarnos con complejas teorías sobre cómo salir de la crisis, voy a intentar explicar cómo lo veo yo, de la forma más sencilla posible.

La crisis es, más o menos, como la multiplicación de los panes y los peces. Pero eso, que se sepa, sólo lo ha sabido hacer un señor a lo largo de la historia. Y tampoco es que esté comprobado a ciencia cierta.

Lo que ocurre es que la riqueza que hay, es la que hay. Supón que tienes cien euros en el banco (eso, hoy en día, es mucho suponer). Vas a contratar la luz y le dices al señor de la compañía: mire, voy a pagar seguro, tengo cien euros. Luego contratas el agua y repites la cantinela. Luego el adsl, el seguro… Lo que quieras. Es cierto, tienes para hacer frente a cada recibo, pero no a todos. Lo pillas?

El mercado existente en los países desarrollados es el que es. No hay más. Hace un par de décadas (más, en realidad, pero vamos a ceñirnos a lo reciente), hubo dos posibilidades: invertir en la creación y/o desarrollo de nuevos mercados, o explotar al máximo los existentes. Te imaginas qué se eligió, verdad?

Ahora nos encontramos con, literalmente, cientos de miles de empresas que no tienen a quién vender sus productos. Es cierto, hay panes y hay peces, pero no se multiplican. Porque, si tengo una smart tv (ahora todo es smart), para qué quiero un ordenador en casa? Y si tengo un portátil en el trabajo, para qué quiero otro en casa? Y si tengo mi smart phone, para qué quiero un ipad? Y, de verdad, quién puede querer hoy en día una cámara de fotos?

Es decir, estamos en un momento de exceso de producción (producimos más de lo que consumimos). Qué ocurre cuando la oferta supera la demanda? Que caen los precios… Economy 101, dirían en USA.

De haber creado nuevos mercados, principalmente en Latinoamérica y África, hoy tendríamos peces suficientes para todos. Pero no, claro.

La solución está complicada. No hay tiempo para crear esos mercados; China genera demanda, pero no del tipo de productos que se quieren vender y la regulación hace que muchas compañías tiren la toalla; a India y Brasil les falta tiempo aún y Rusia es una locura.

Si fuese economista, político, periodista (lo soy, pero no de los medios), tertuliano o fauna parlanchina, me sacaría de la manga una solución, real o ficticia, tanto da. Pero no lo soy. No sé qué se puede hacer, pero lo que sí sé es que gastar menos, consumir menos, no va a arreglar nada.