PAULA

Posted on January 6, 2013

0


Paula, princesa de disney de ojos de miel de la alcarria y corazón importado de galicia, sorprende y deslumbra como las estrellas que señala con sus dedos de marioneta.

Recibe a sus invitados (que son tan suyos como los muñecos que atesora) con una mezcla de timidez y alegría, como hace su madrid natal con los suyos.

Grita y salta y exaspera y encandila a la vez a sus padres, que la dejan hacer porque, total, hoy llegan los reyes.

Con sus manitas como de mentira, como a escala diferente de su corazón y su sonrisa, rompe los envoltorios, porque es así como se hace, y lo de abrir los paquetes sin estropear el papel es sólo un síntoma más de idiocia adulta.

A ratos, se le enredan los rizos en serpentina o en los dedos de algún adulto envidioso de su alegría, de su sensatez a la hora de establecer prioridades. Y sale corriendo para enseñarte alguno de sus tesoros que, en lugar de esconder en una caja, ofrece a quien es capaz de valorarlos como tales.

Le cuesta dormir, en parte por los nervios y en parte por el exceso de galicia de sus invitados, que hace que hablen alto. Y, al cabo de un rato, vuelve a llenar el salón con la luz de su mirada.

Paula se va sin querer irse, se duerme sin querer dormir, deslumbra sin querer deslumbrar. Y, cuando se marcha, entre suspiro y suspiro, la echamos de menos a ella y a toda la infancia concentrada que cabe en su diminuto cuerpo de juguete.

Posted in: INCLASIFICABLES