TRIBULACIONES MONOPARENTALES: LOS NIÑOS CRECEN

Posted on January 27, 2013

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A ver, que sí, que crecen. Que ya sé que es difícil asumir que esa bolita preciosa que te pusieron en los brazos hace dos días se ha convertido en un mastuerzo que sólo habla de cosas que no entiendes (que no parece castellano lo que dice) y se parte el culo de ti cuando te pones delante de cualquier dispositivo electrónico. Y lo malo es que seguimos sin querer aceptarlo, que la mamma todavía se pasma al pensar que tengo cuarenta y cinco palos (y eso que soy el pequeño); así que tiene pinta de ser para siempre.

Y ahí estás tú, mirando cómo se calza unas zapatillas que tienes que guardar de pie en el armario, porque ya no da el fondo, y recordando cómo todo te daba miedo. Aquel susto que te metió con una flema, recién nacido. Que te entran ganas de coger el delorian de marty mcfly y atizarle una colleja con el condensador de pluto aquel a tu yo del pasado, por pringao.

Lo malo de que crezcan, no es el hecho en sí, claro. Nadie quiere tener un hijo torrebruno (los más jóvenes, consultad en internet). Lo malo es que te hacen convertirte en eso que siempre juraste que no serías: en tus padres. Sí, sí. Don yojamásdiréesascosasporquemishijossevanacriarcontodalalibertadquevosotrosmehabéisnegado se descubre a sí mismo soltando el rollo de pues no veo yo que tengas mucho interés en ir esta tarde al cumpleaños de tu amigo, a la vista de cómo te estás portando. Que lo estás diciendo y el repugnante chantaje emocional te está sabiendo mal en la boca ya, estás pensando me va a repetir más que medio kilo de boquerones en vinagre a las ocho de la mañana (no te rías, tuve una jefa que los desayunaba a esas horas cuatro de seis mañanas de curro, que los sábados también nos tocaba. Preguntaba ha abierto ya marcelino? Y en cuanto la respuesta era afirmativa, salía zumbando a apretarse las raciones que hubiese disponibles. Imagínate el ambientazo que se creaba en la oficina).

Ya está. La has cagado. Te has convertido en tu padre. Te has dado cuenta de que también en esta profecía acertó, como en lo de que te gustarían las judías verdes y apagarías las luces al salir de las habitaciones. Nostradamus a su lado, una mierda.

Te deprimes y te pones música del año del pedo (otro fuckin’ síntoma de que te has transformado en tu progenitor) y te quedas pensando si la culpa de todo esto será de que los niños crecen… o de que tú también sigues creciendo.