DIEZ TRUCOS PARA SALIR DE LA CRISIS MONTANDO… UN RESTAURANTE!!

Posted on February 19, 2013

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A ver, eres una persona supercreativa y con espíritu emprendedor, no? Porque eso, los españolitos lo traemos de serie, como el inglés nivel medio y el master en dirección de equipos de fútbol de alto rendimiento.

Y tienes la solución perfecta para salir de la crisis: montar un restaurante. Pero espera, espera. Que tú estás por encima de la media. Vas a montar lo que no ha hecho nadie todavía: un sitio cool, moderno, pero a la vez tradicional, en el que te puedas sentir como en casa. Qué crack!

Vale, pues ahí tienes unos consejos, que no te hacen falta, porque está claro que lo tienes todo. Pero por si acaso…

1.- Pon sillones. O sea, da igual que comer sea más incómodo que una fiesta de cumpleaños en un smart for two. Nadie se resiste a un local con sillones, rollo starbucks, ya sabes.

2.- Pon cebolla caramelizada. Es tu mejor amiga. No olvides incluirla en todos los platos. Quién ha dicho que no se puede hacer un brownie con ella???

3.- Pon nombres cool a los platos. Un sandwich mixto de toda la vida de dios es un bikini de jamón de Parma con cheddar atemperado. Y nada de pan de molde, es pan de miga crocante.

4.- Pon ingredientes absurdos. Qué coño son los croutons? No importa, ponlos. Y las crudités? Son las verduras de siempre, pero no lo cuentes. Haz un gazpacho y ponle infusión de crema de mostaza de dijon. Es otro rollo, ya verás.

5.- Pon empleados superamables, pero que no se enteren de nada. En plan exagerado. O sea, que les pidan un agua con gas y traigan, qué sé yo, un rodaballo. Pero antes, que pregunten varias veces qué era lo que me había pedido?

6.- Pon un sistema de reservas absurdo e ineficaz. Eso, si quieres que se pueda reservar, que ahora se lleva mucho lo de tener a la gente haciendo cola en la rue. Nada le va a dar más caché a tu garito que una familia que llega a celebrar las bodas de oro de los abuelos y se tiene que marchar porque su reserva era para ayer.

7.- Pon una mierda de vinos a precio de oro. Y careto chungo al que pregunte. Rollo, ah cómo, que no conoce los vinos de Alpedrete? Pues son de una calidad estupenda.

8.- Pon a un imbécil que tarde media hora en preparar un yintonic. Pero escucha, media hora de reloj. Treinta minutazos. Un informativo de televisión. Y que luego sea garrafón con finley (a los más jóvenes, por finley no les vendrá nada).

9.- Pon servilletas de papel. Con dos cojones. Y si alguien pregunta, le sueltas que son más ecológicas y a correr. Y los manteles, igual pero de diseño: como el hijo que tendrían mcdonald’s y apple.

10.- Pon mogollón de mesas apelotonadas. Que se choquen los codos. O sea, refuerza el concepto como en tu casa. Que estén incómodos de pelotas. Vamos, que sólo falte la suegra dando por saco.

Si con estas diez ideas no te forras, di que ha sido mala suerte. Amos, chaval, que vas a revolucionar el sector de la restauración. Te sacan en el dominical de el país, seguro.

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