LO RECONOZCO, SOY UN ADICTO

Posted on March 14, 2013

0


Una persona cuyo criterio valoro mucho y que además sé que me quiere bien, me recomendó anoche que apagara la bberry para dormir. Me lo dijo por whatsapp, lo que no deja de tener su aquel…

El caso es que me lo pensé, lo confieso. O sea, yo duermo con la bberry al lado en la cama, a la altura de la almohada. A veces, me despierto en mitad de la noche y le echo un vistazo. Pero no estoy tan mal, la pongo en modo sólo teléfono: únicamente suena si llaman o mandan un whatsapp.

Que yo me digo a mí mismo, que es por si me avisan de una urgencia, que si la mamma por aquí, que si el niño por allá. Pero es mentira, lo sé. No soy capaz de pasar más de cinco minutos sin consultar si me ha llegado algún mensaje (cuando estoy despierto, quiero decir).

Un antiguo compañero del Santander, en los afterwork, siempre me la quitaba, a ver cuánto tiempo era capaz de soportarlo. Poco, la verdad. En una comida esta navidad año, me la escondieron y casi me da un telele (gran expresión, por cierto). Cuando me ducho en el gimnasio, me la llevo en el neceser (es obvio que cuando me ducho en casa la tengo en el baño). Si voy a la cocina a por un vaso de agua, por ejemplo, me la llevo, no la dejo en el salón.

He llegado a la conclusión de que soy adicto a la bberry. Vale. Y ahora, qué? Desintoxicación, no? Siempre hay una parte de ti (de mí) que dice por qué?, no le haces daño a nadie, no pasa nada. Dejar un hábito es duro. Te acostumbras a algo y cuando te falta, duele.

En uno de mis libros favoritos (si no el favorito), Ilusiones, Richard Bach afirma que puedes estar todo lo acostumbrado que quieras a la soledad, basta un solo día con alguien, para que tengas que volver a comenzar todo el proceso. A mí, que me gusta bastante la soledad, me cuesta normalizar el hecho de dormir sin mi bberry al lado. Y sé que, cuando lo consiga, una sola noche que vuelva a hacerlo, será regresar a square one.

Así que, aquí me tienes, pensando si debería desacostumbrarme a compartir cada instante con mi bberry o no; si es malo o no; si soy un enfermo o no. Bueno, esto último tengo claro que no.

Como me conozco, sé que esta noche volveré a echarla de menos. Volveré a buscarla a tientas en la cama. Volveré a esperar el breve parpadeo rojo de su led en la oscuridad…

Posted in: INCLASIFICABLES