SEMANA SANTA MONOPARENTAL: PORT AVENTURA #2

Posted on March 30, 2013

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Una vez pagada la deuda contraída conmigo mismo, paso a relatar brevemente algunos de los hechos destacados de este viaje, porque si relatara todo lo que se me ha venido a la mente, me daría la semana santa del año que viene y no habría terminado. Así que, vamos al lío.

Empezaré por el principio: el viaje.

Me voy a ahorrar los detalles del madrugón a las seis de la mañana, el despertar del niño, las peripecias para transportar una maleta, una bolsa de mano, una mochila y mi vaso/termo de té, con el impedimento añadido de abrir y cerrar puertas con llave, etc. Si eres un monoparental avezado, ya sabes lo que es. Y, si eres novato, lo descubrirás pronto.

Prefiero centrarme en un único momento: la parada a desayunar.

Porque tienes que parar, claro. Y te paras en un área de servicio. Y qué hay? Pues de todo! Claro, un millón trescientas veinticinco mil personas en una cafetería dan para mucho.

Y me da por categorizar a la gente, porque el ser humano es muy de poner etiquetas y, en ese momento, es lo que sale. Ahí va el resultado de mis observaciones.

TIPOLOGIA DE VIAJEROS

1.- familias. Se apean de sus station wagons (lo que toda la vida ha sido un coche familiar o ranchera) clasificados, las madres con las hijas y los padres con los hijos. Cada uno por su lado, se van gritando instrucciones más o menos cariñosas, en función de la cercanía de los vástagos a la adolescencia. Van desde el amable cariño, para mí uno solo y un pincho de tortilla, hasta un envenenado a ver si te vuelves a dejar el coche abierto y me quitan el móvil como la última vez (el apelativo cariñoso final, está elíptico, pero está).

2.- grandes familias. La versión multiplicada de la opción anterior. De catorce miembros, no baja la comitiva. Invariablemente, todos tienen que esperar a un coche que viene con retraso. Consumen cantidades inimaginables de comida (la mayoría transportada en neveras propias) y para la cerveza no conciben medida inferior al litro (para el güisqui, tampoco). Gritan, porque son muchos y su deporte favorito es juntar mesas (pon otra, Pepe, que no cabemos). En cuanto a la descendencia, es variopinta y siempre los hay de todas las edades, mezcladas: desde bebés recién nacidos, hasta veinteañeros con sus parejas. Atención: nunca, bajo ningún concepto, cedas tu puesto en el orden de prelación del camarero en favor de uno de sus miembros (serás víctima de la retahíla-resumen interminable de entonces son seis cafés, dos tercios, siete cañas… Espera, espera, otra caña más. Entonce son seis cafés, dos tercios, ocho cañas….)!! Comen pipas SIEMPRE. Es que estamos en una boda, pues también.

3.- dobles parejas. Las hay en dos versiones: jóvenes y adultos con bebés. Los primeros son ruidosos, tienen que ser el centro de atención de todo y llevan puestas las gafas de sol SIEMPRE. Es que es de noche, pues también. Los segundos son ruidosos, sus hijos tienen que ser el centro de atención de todo y llevan puestos los bolsos de pañales SIEMPRE. Es que el niño se ha quedado en casa de tus padres, pues también.

4.- chonis. Se siente su llegada de lejos por la vibraciones que producen los subwoofers en varias millas a la redonda. Llevan cienes de cadenas en cuello y muñecas (ellos), colgantes de hojalata y sombra de ojos radioactiva (ellas), las gafas de sol en la cabeza (ambos) y varios kilos de piercings (ambos también). Están la variante rubiamelohagoyoencasayquedaigualqueenlapeludelajulinosemenotannadalasraíces y la quiénhadichoquenopuedollevarlepelodelmismocolorquelebugadeljonan. Coches salchicheros tuneados a precio de lamborghini, farlopa, mandanga y lo que sea menester. Beben red bull SIEMPRE. Es que estoy en el hospital, pues también.

5.- dobles parejas chonis. HUYEEEEEEEE!!!!!

6.- grupos. Versión similar a las grandes familias, pero de colegas. Más gritos, más cerveza, más güisqui, más mesas juntas. Suelen tener problemas para organizar quién va en qué coche, porque ejquelorniñojierenirjuntosh. Más pipas, SIEMPRE. Es que estamos en un funeral, pues también.

7.- pijos. Se bajan del coche como si acabaran de salir de abercombie, ni una arruga, ni un pelo descolocado (han salido a a las seis de la mañana y les ha dado tiempo a sumergirse en gomina ellos y en laca ellas). Si tienen hijos, son fotocopias los unos de los otros y van SIEMPRE igual vestidos todos. Beemeuves, audis, logos grandes en la ropa, bolsos de marca. Piden capuccino (los camarutas se escojonan) y cupcakes (aquí no tenemos de eso, pero hay mojicones, si gustan). Tacones y castellanos (o náuticos, WTF???) son lo más cómodo para conducir. Ellos llevan SIEMPRE el jersey sobre los hombros. Es que vamos a bañarnos, pues también.

8.- prisas. En lo que él llena el depósito, la parienta vacía en orinal, porque aquí no se para ni a mear. Los niños intentan salir a estirar las piernas pero son amenazados de muerte. A su llegada a destino, presumen de lo poco que han tardado. Suelen morir en la carretera. Tienen prisa SIEMPRE. Es que estamos en una procesión, pues también.

9.- tequis. Se bajan del coche tuiteando dónde están, actualizan su estado de Facebook y mandan cinco guasaps. Llevan el ipad debajo del brazo y la bolsa con el portátil. Preguntan al canarero si tienen wifi y una app para el menú. Intentan pagar con un código qr y son amenazados de muerte. Dicen SIEMPRE España es un atraso. Es que estamos en Marruecos, pues también.

10.- tranquis. Se paran a desayunar y se quedan un par de horas. Van a un pueblo cercano a ver una abadía románica y, ya que están, se quedan a dormir. Cuando quieren llegar a su verdadero destino, tienen que regresar. Vuelven SIEMPRE cargados de fruta y verdura local. Es que estamos en el polo norte, pues también.

Hay otros muchos, pero me aburro. La pregunta es: de qué tipo soy yo?

Yo soy del tipo listo. Nos creemos mejores que los demás y siempre tenemos un amigo que nos ha enseñado un camino por el que te ahorras hora y media (mentira). Aunque no hayamos estado nunca en un sitio, nos movemos por él como si lo conociésemos de toda la vida (pasamos mucho tiempo perdidos). No llevamos aifon, porque es mainstream. Hacemos pocas fotos, porque es de paletos, y SIEMPRE estamos off the beaten track. Es que esto es Port Aventura, pues también.

Eso es todo, de momento. Ah, se me olvidaba, Port Aventura tiene una cosa muuuuuy buena. Pero ya lo contaré otro día.