EL FANTASMA DEL AFRICANO

Posted on May 12, 2013

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Un fantasma recorre el mundo, el fantasma del africano [si no sabes a quién parafraseo, háztelo mirar]

No sé qué es más negro, si su piel, sus ojos o el chándal con el que se cubre de los casi veinte grados que hacen en el pueblo y que a él le parecen frío. La cabeza tapada con un gorro, también negro, como mandan los cánones.

Está a la entrada de leroy merlin, con la sonrisa más amplia que he visto hoy en todo el día, de largo. Me ve con la blackberry en la mano [qué raro!] y se cachondea un poco de mí, facebook, me dice. Lo niego [dios, cuánto hace que no entro ahí? En dos horas, una ex compañera de vodafone me mandará una invitación para ser amigos y volveré por un instante] y se ríe. Sí, sí, facebook…

Miro mi cartera con la mente y sé que los únicos cinco pavis que me quedan se los va a llevar él. Pero, de momento, entro en ese lugar apestoso en el que se destrozan las ilusiones de miles de varones de este país de pasar un domingo futbolero o escalfado en el sofá.

Salgo con un bote de catorce kilos de pintura [uno es así de saherao pa tó] y me dice que me deje ayudarle. Que le deje ayudarle??? Hemos creado un mundo en el que los seres humanos se piden permiso para echarse una mano. Hala, podemos estar todos contentos, que nos den el nobel de la paz colectivo.

Le encajo la lata de a tonelada, porque no me gusta que la gente pida dinero. Creo firmemente que todo ser humano tiene derecho a ganarse su sustento. No me gusta la caridad, me gusta que alguien se lleve sus cinco euréteres, pero también la dignidad de haber hecho algo a cambio. Por supuesto que él no pide nada, sólo me ayuda. Pero vamos, que tampoco nos hemos caído de un guindo aquí, no? [aunque estoy totalmente seguro de que si no le hubiese dado nada, no hubiera protestado]

Camino al coche, pego la hebra. No puedo evitarlo. Le pregunto de dónde viene. Kenya, responde. Le enseño mi pulsera contra la mutilación genital femenina [si no has comprado la tuya, ya tardas: http://mundocooperante.org/pulseras.html] y le digo que es de su país. Sonríe. Cuando le pido que me cuente por qué está en España, el motivo es el mismo que el de casi todos: trabajo, chapurrea, pero no hay. Sale con evasivas sobre las razones para abandonar su país: la vida, la vida… Y lo deja ahí. No insisto porque no sé hasta qué punto él mismo prefiere olvidarlo. Por desgracia, sé demasiado bien que allí pasan muchas cosas que en el primer mundo nos parecerían una locura y serían primera de todos los medios de comunicación. Pero, total, son cuatro negros en su mierda de aldea, a quién le importa eso? Es más importante si un futbolista se ha torcido un tobillo [colegas, despertad!!!].

Me dice que tiene a la mujer y los hijos y que lleva dos días sin comer. Me da igual que sea verdad o mentira. Aunque, si lo fuera, me molestaría que alguien tuviera que mentir para conseguir un euro.

Me dice que le gusta mi coche mientras coloca con cuidado la pintura [por cierto, me ha sobrado como para pintar un colegio, un hospital o, incluso, un pueblo mediano].

Nos ahorro el mal rato de que me pida el dinero y tiro de cartera antes de que pueda abrir la boca. Cuando le entrego el billete, junta las manos, agacha la cabeza y casi grita gracias papi, god bless you.

Eso es lo que ha hecho el primer mundo con África y sus habitantes. Pueblos orgullosos, guerreros, cultos, obligados a renunciar a sus raíces e ir a pedir limosna y a humillarse cuando el amo les arroja las migajas de su plato.

Cinco euros en mi nivel de consumo es menos de dos cafés en starbucks, menos de  una botella de vino mediana, la mitad de un menú en un restaurante normalito… De verdad necesito seguir?

Pero volviendo a lo nuestro, el gran problema de África, el motivo por el que perviven costumbres bárbaras [eso, cuando lo dice alguien en cuyo país la principal diversión en las fiestas populares es maltratar a cualquier tipo de animal con cualquier tipo de idea cafre, es incluso más duro] es porque no existe ningún interés en que haya un cambio. Para el primer mundo es perfecto que se maten entre ellos, que obliguen a los niños a asesinar a sus familias y convertirse en guerrilleros y que a las mujeres se les mutile el cuerpo y la mente.

Algún día no muy lejano, un líder africano decidirá que ya está bien de asesinarse entre sí, que todos los pueblos del continente son hermanos y que van a ir a por el verdadero enemigo. Entonces los calificarán de terroristas, sin pararse a pensar qué habrá provocado esa reacción. Porque aquí, nadie se pregunta las causas de nada.

Me despido con un be strong, someday you’ll get a job and anything you dream of. I’ll be, I’ll be, asegura con unas doscientas reverencias más. Me hace sonreír de pena, como el Atleti.

Un fantasma recorre el mundo. Temblad. O vamos a buscar una solución, que sería mucho más sencillo.

Posted in: INVISIBLES