FIN

Posted on July 6, 2013

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Para cualquiera que escriba, el momento de teclear -en mi caso, en la blackberry, por supuesto- la palabra fin, es un instante en el que se confunden alegría y pena, como las salsas de los chinos y esas situaciones extrañas que se producen en los velatorios, en las que a uno le da un ataque de risa -yo soy propenso, lo reconozco- y se va contagiando a los demás y, aunque nadie quiere reírse por aquello del respeto al finado, la cosa acaba degenerando en un guirigay de carcajadas contenidas. Bueno, a ver, que se me va la pinza. Centremos el tema.

Escribes fin en una mañana de sábado y pueden pasar dos cosas: que respires aliviado -menos mal que me lo he quitado de encima, ya estaba jartito-, o que te dé pena, rollo se me han quedado mil cosas en el tintero -alguien debería tomarse la molestia de cambiar esta expresión, digo yo, porque no sé si ya tiene mucho sentido, la verdad-.

En mi caso, como soy de natural vago y tendente al olvido rápido y completo -soy un 386. Esto, en función de la edad que tengas, lo pillarás o no-, las tres consabidas letras suelen suponer un alivio de calmante vitaminado -eso es naming, señores, en estado puro- pero en este caso -el de hoy, digo-, no lo ha sido. Y es raro. Por eso lo escribo.

En vez de soltar el típico suspiro, acompañado del consiguiente juramento, me he quedado como un poco pillado, un poco coitusinterruptusado. Como con ganas de más. Vamos, como las mujeres después de hacer el amor con sus maridos, y los hombres después de la primera cita.

Ahora saldrá el listo que diga pues no haber terminado, haber seguido. A ver cómo te lo explico. Cuando una historia se acaba, no se acaba. Es como la guerra de las galaxias o friends. Todavía siguen pasando cosas, pero llega un momento en el que hay que dejar de contarlas, porque ya estás de ross y rachel hasta el mondongo. Pues eso. Poner fin no significa que se acabe la vida de los personajes, que se mueran -bueno, en algunos casos sí, pero ese no es el tema ahora-, sino que ya no lo vamos a seguir contando porque va quedando un poco largo.

Y, los que escribimos, como somos un poco yonkies reprimidos, en cuanto le damos a command + q, ya estamos pensando en qué vamos a escribir después. Es un asco. Que estás tú ahí dando vueltas al coco en lugar de decir mira, ahora que escriba otro que a mí me toca descansar, aunque sea sólo un rato. Pero no, hay que empezar otra vez.

Bueno, voy a ir poniendo fin a este post, porque ya me estoy cansando y necesito pensar en el siguiente. O en cómo continuarlo…

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