CARTA ABIERTA A LA SRA. AGENCIA TRIBUTARIA

Posted on July 17, 2013

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Estimada Sra. Agencia Tributaria,

Yo no soy un hombre muy de números ni de normas, así que todo lo que vd. tenga a bien decirme, debo creerlo. Y así lo hago, porque para eso es vd. ley –y parte, por cierto, pero dejémoslo correr-.

Así que, si dice vd. que por haber pagado un impuesto un día tarde, habida cuenta de que mi puntualización de que su web no estaba operativa en el momento del fin del plazo al efecto, a veces el destino es así de cruel, porque estoy seguro de que en ningún momento hubo intención por su parte de provocar el fallo en cuestión para dificultar el cumplimiento de mis obligaciones como sujeto pasivo, que manda huevos, como diría un ex presidente del congreso de los diputados, la expresión que se ha buscado vd. para referirse a mí, que al fin y al cabo soy el sujeto activo, toda vez que soy el que pone el dinero; no siendo, repito, óbice a su entender, que es el que cuenta, porque aquí yo no tengo ni voz ni voto, sólo pagos, la inoperatividad de su web excusa para el ingreso de la cantidad correspondiente, según vd. misma fijó en su momento, que los criterios los pone vd. siempre, yo, como buen ciudadano, expreso mi deseo de realizar el ingreso de la cantidad del recargo en el plazo decidido, una vez más, por supuesto, por vd. misma, a saber: un mes y medio.

Yo lo acepto gustoso o no, eso es lo de menos, pero como cumplido contribuyente que soy, realizo el pago en cuestión y acepto que me dé vd. unos exiguos quince días para presentar mis alegaciones al respecto, cosa que ya digo que no hago, porque si vd. lo dice, será verdad, y el ingreso en los cuarenta y cinco días señalados, cómo no, por vd, como ya he mencionado.

En justa correspondencia, lo que espero es la misma actitud por su parte. Es decir, que se conceda a sí misma quince días para presentar cualquier alegación a mi declaración de irpf y realice el ingreso correspondiente en un plazo máximo de un mes. Eso es lo que se llama una relación equilibrada.

Pero, parece ser que vd. no está muy por la labor de cumplir con esta segunda parte contratante de la primera parte. Lo cual me hace sospechar que puede ser vd. mi ex mujer disfrazada de agencia estatal, tan similares son sus concepciones sobre la reciprocidad y derechos de cada una de las partes, es decir, suyos todos y míos ninguno, o lo que es lo mismo, la norma aplicable a los pagos, pero a la inversa.

Y, al igual que con ella (mi ex cónyuge), estoy seguro de que por mucho que yo quiera expresar mis puntos de vista, vd. ya tiene concedida la razón de antemano, por lo que esta carta bien podría ser utilizada por mí mismo en el mingitorio para eliminar el rastro fecal de mi ano.

Aun así, yo cumpliré con mi parte del trato.

Suyo afectísimo, este que lo es

El sufrido contribuyente

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