PERIODISTAS POR VOCACIÓN

Posted on September 4, 2013

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Llegamos al primer día de facultad porque creíamos que podríamos cambiar el mundo a base de transparencia y de información; y nos metíamos con los de publicidad porque sólo decían mentiras y con los del cine porque vivían en un mundo irreal.

Quisimos convertirnos en Lou Grant en territorio comanche, buscando una noticia bomba para todos los hombres del presidente.

Estábamos convencidos de que la primera forma de libertad del ser humano era la libertad de expresión y que de ella emanaban todas las demás.

Montamos radios piratas, publicamos fanzines que grapábamos ejemplar a ejemplar hasta que nos dolían tanto las manos, que no podíamos seguir.

Nos pasamos media vida a la caza del titular perfecto, el enfoque imparcial, el total que nadie más tenía.

Entrevistamos a putas que hablaban de política y a políticos que no sabían que existían las putas -o eso aseguraban-.

Y, un día, en la misma esquina en la que antes estaban ellas, nos encontramos a nuestra profesión -nuestra vocación- pillando nueve gambas por ponerse en acción, como cantaba el maestro.

Y ahora, recorremos el paseo de los melancólicos con la mirada en la gente, a la espera de esa pequeña dosis que chutarnos: un post, una foto, un párrafo magistral escrito por otro goodfellas.

Nos robaron la vocación, nos robaron las ganas, nos robaron las armas y las balas. Pero el vicio, eso no nos lo podrán quitar jamás.