Y SI SOY ADICTO AL AGUA CON GAS???

Posted on September 13, 2013

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Qué lío, no? Te imaginas? Está uno aquí, a su rollo, esperando para cenar, y viene el camarero y pregunta lo de siempre, qué va a ser? Y, sin pensarlo, suelto el consabido un agua con gas con hielo y limón.

Pero, como a uno le sale a veces el hofstadter que lleva dentro, voy y me pongo a pensar. Y por qué diantres -me gusta el palabro- pido agua con gas?

El agua embotellada, en una ciudad como madrizzz es un soberana imbecilidad. Y con gas, más aún. Pero claro, hoy en día sigue estando mal visto pedir un vaso de agua del grifo en según qué lugares (casi todos).

Buen intento. Pero en casa también la bebo. Ergo, la única explicación plausible es el funcionamiento ligeramente anormal de mi lóbulo frontal.

Como el agua con gas, este mundo está lleno de adicciones estúpidas, forzadas por una sociedad de consumo absurda. El agua sin gas (también, claro), las series de televisión, el fútbol y cienes de tontunas que nos causan más desazón en su ausencia, que placer cuando las tenemos.

Por supuesto, este razonamiento no significa que vaya a dejar de beber agua con gas. Pero, cuando me meten un gol, por lo menos, me gusta enterarme.