SOLEÁ GITANA

Posted on September 18, 2013

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Hace mil millones de años, me enamoré locamente de una chica que se llamaba Soledad, Sole para los amigos. También, como monoparental que soy, disfruto de muchas horas de soledad -y me gusta-. Y me fascina ese palo del flamenco que es la soleá. Dicen los que saben, que este señor es quien mejor las ha cantado nunca -como casi todo-.

Pero, aparte de estas soledades, existe otra. La soleá gitana, que es más shunga y más jodida, porque no tiene remedio o no parece que lo vaya teniendo.

Se lamenta la comunidad gitana por soleares, pero nadie les echa cuenta. Un canal de televisión ataca con la segunda temporada de un programa infame, palabra de gitano, que es una ofensa para cualquier ser humano y no sólo para los que pretende retratar. Se lamentan los gitanos, pero nadie se da por enterado.

Es lo malo de ser una minoría políticamente no rentable. Los gitanos no votan, lo hacen poco y su voto no influye. Por eso nadie se une a ellos, por eso no hay actorcillos ni pseudoculturetas manifestándose a la puerta de un ministerio, por eso nadie se planta un lazo azul y verde en la solapa.

A quién (coño) le importa que se humille a los gitanos? Que se jodan, que son mala gente.

Pues los hay buenos y yo puedo dar fe de ello.

Son ellos mismos los que se excluyen, dicen los ignorantes, los que no saben que a la hora de ir a una entrevista de trabajo es mejor callarte que eres gitano porque si no, no te cogen.

Como periodista y como ser humano, me parece inaceptable que se denigre de esa manera a toda una cultura. Que podremos estar de acuerdo con ella o no, pero hay que respetarla. No hacerlo, es sólo una forma más de xenofobia.

Los gitanos quieren estudiar y trabajar, como todos. Los hay buenos y malos, como todos. Se quieren y se desquieren, como todos. A ver si todos aprendemos a tratarlos como a todos, para que se acabe de una vez la soleá gitana.

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