LA IMBÉCIL DE MI HERMANA MAYOR

Posted on October 7, 2013

1


Cuando eres el pequeño de cuatro hermanos, la vida no es todo lo fácil que podría ser. O sea, no tienes nunca una bici propia, nadie te hace ni caso y te comes las sobras de los platos de los demás. Y, por si eso fuese poco, tienes que aguantar que te llamen el gilipollas. Al final, la familia es la familia, y se lo vamos perdonando todo.

No sólo eso, sino que encima les tienes que agradecer cosas. A la imbécil de mi hermana mayor, por ejemplo, le debo sobre todo música. Sus discos fueron los primeros que escuchamos, yo creo. Recuerdo, sobre todo, los de los Beatles, con las letras traducidas con su caligrafía de colegio de monjas. Especialmente, el magical mistery tour.

Ella no se acordará, pero una vez me dejó con la boca abierta. Iba yo por casa cantando “estaba sentado en un sillón”. Y va ella y contesta “lejos de encontrar la solución”. Y yo no era capaz de asimilar que se supiese esa canción.

Ella también tiene un par de cosas que agradecerme: que le estirase los vaqueros, que la sujetase aquella noche que salíamos del Chamartín, que comprase donuts una mañana o que la acompañase a la estación de tren otra mañana, con tanto frío que creo que nunca he pasado tanto como aquella vez. Lo que no me tiene que agradecer es que una nochevieja me diese un ataque de risa con la boca llena de uvas y se tuviera que cambiar de vestido para salir de fiesta.

Es mi hermana y, a pesar de que es bastante imbécil y que no la aguanto, tiene buena oreja para escuchar y sentido del humor. Y de eso hay bastante escasez últimamente.

Así que, le dedico un post porque ella lo vale y porque a mí me da la gana. Y le voy a dedicar también esta canción, pese a que a ya se sabe lo que opino de Sabina, pero bueno, está Gurruchaga para arreglarlo…

Para que sepas que el amor de un hermano pequeño es a prueba de bombas!!!!

Posted in: Uncategorized