TRIBULACIONES MONOPARENTALES: CIELOS, NAVIDADES!

Posted on December 19, 2013

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Las navidades [yo siempre he sido más de decirlo en plural, para que parezca que duran más] son geniales: un tiempo de paz y amor y todas esas movidas. No, no, en serio. Son geniales porque son vacaciones!! Lo demás son subterfugios [gran nombre para una banda de rock, por cierto].

Pero también hay que reconocer que acojonan un poco, no? O sea, tú estás durmiendo ahí tan tranquilo y unos pavos [que deben de ser muy gays, ya lo expliqué el año pasado] se cuelan en tu casa. Y no para robar, para dejarte regalos!! Amos, no jodas, no me fío. Algo querrán a cambio, ya verás. Igual te piden que votes a Rajoy o algo.

Y lo malo no es eso. Es lo que te pueden dejar, los muy mamones. Porque una corbata es una putada. Y unos calcetines, bueno como dice una buena amiga, sin calcetines no hay navidad. Pero es que van y te regalan un puzzle!! A ver, un puzzle!! FML!

El que inventó los puzzles era un verdadero soplagaitas. Mira tengo esta foto de un cielo completamente azul con una nube de un milímetro; qué guay, la voy a cortar en un millón de trozos y luego la voy a volver a poner como estaba!! Tú eres muy tonto, chaval. Lo digo en serio. No se me ocurre nada más coñazo que hacer un puzzle. Bueno sí, hacer un puzzle con Rajoy, en una mesa camilla.

De verdad, los puzzles son muy dañinos para la sociedad. Alguien debería abolirlos. Eso sí que se merece un referéndum, porque todos íbamos a estar de acuerdo. La prueba la tienes en que ayer fui a El Corte Inglés [como buen monoparental, apurando al último momento, porque ya mañana está aquí el niño y tampoco es cuestión de excederse] y todos los juguetes estaban agotados excepto??? En efecto, los fuckin’ puzzles. Había como un millón. Te juro que prefiero ver todos los programas de Jordi Hurtado seguidos, sin parar, antes que eso.

Pero no es lo único shungo de las navidades para un monoparental. Luego está la cosa del amor. Claro, porque con esto de que todo es ñoñería a tu alrededor, te empiezan a entrar las ganas de tener pareja y hacer las pelotudeces que hacen las parejas en esta época del año: regalarse colonias y visitar a los suegros. Amos, no jodas, que luego llega la cuesta de enero y nos damos cuenta de que nos hemos precipitado. Pero ya es tarde…

Y las uvas? Venga ya… El año pasado me comí treinta y seis. Este año, pienso comerme cuarenta y ocho. Y, entre campanada y campanada, me voy a leer el ulises de joyce. Qué coñazo. Y la banda dice que no le da tiempo… Pues a mí que me lo expliquen, en serio. La única manera de no poder que se me ocurre es que justo en el momento de sonar la primera, te dé por pensar en rajoy con la boca llena de uvas intentando decir shushes.

Lo mejor de las navidades para un monoparental, es que sacas el surtido ese de todos los años [porque yo creo que es el mismo] y te comes todos los roscos de vino. Sin compartir. Anda y que os jodan. Y después llega la familia y todo es rollo no hay roscos de vino este año? Todos los años compras una caja de estas en las que no vienen roscos. Y tú, como una perra, pues no me lo explico, porque pone que vienen roscos… Los de mercadona, que son unos cabrones.

Para nosotros, también hay una diversión increíble. Es pensar qué estarías haciendo si siguieses casado: ahora mismo estaría comiéndome la mierda de pepitoria de mi ex-suegra, que estaba más seca que el ojo de la inés y sabía a culo. Y aguantando al tontolculo de mi ex-cuñado y al orco de su mujer darnos la shapa, mientras el borracho de mi ex-suegro juraba en hebreo. Muy divertido, en serio. Se me pone buen humor sólo de pensarlo.

Otra cosa que me gusta de las navidades monoparentales es calcular cuánto me gastaría si tuviese pareja. Que si los regalos, que si una botella de moët, que si maroto y el de la moto. Pues hala, todo eso me lo pulo yo en lo que me salga de los mismísimos. Y sin tener que explicar por qué es imprescindible tener posavasos con bluetooth y wi-fi en casa. Luego la gente pregunta eso qué es. Para ti, un puto posavasos. Y lo que antes me gastaba en comidas, ahora me lo gasto igual, pero me las hacen [y cada uno que interprete en función de la suciedad de su mente].

Pero, pese a todo, las navidades molan. Qué, que no? Si hay vacaciones, qué más dará lo demás…

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