EN 2014, EMANÉIS

Posted on January 9, 2014

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A ver, no es que esté pidiendo a los lectores que transpiren aromas o fetideces. Tampoco hablo de los parientes americanos de los lacasitos, esos que se derriten en tu boca y no en tu mano.

Los emanéis [del inglés M&A, Merges and Acquisitions. En castellano, fusiones y adquisiciones -nosotros somos menos fanáticos de las mayúsculas que los anglosajones-] son esas operaciones en las que los jefes de las grandes corporaciones cambian cromos. Oséase, como cuando en el colegio le decías a un compañero aquello de te doy un mordisco de mi bocata si tú me das del tuyo; no, que el mío es de jamón y el tuyo de chopped; bueno, pues te doy dos mordiscos del mío por uno del tuyo; hecho. Y nadie se quedaba sin desayuno. Vamos, no sé si me explico.

Antes de la crisis, hubo una época en la que se estilaba mucho [esta expresión es muy así, como de madre]. Ahora está la cosa más complicada, porque nadie sabe qué te puedes encontrar debajo de las alfombras. Que, al final, el jamón está salado y el chopped tiene moho.

Pero hete aquí que las cosas en 2013 se han puesto raritas. A finales de 2012, en el top ten de compañías por capitalización bursátil [o lo que es lo mismo, por precio], había cuatro de Estados Unidos; una británica-holandesa y otra británica-australiana; tres chinas [una de ellas, de Hong Kong]; y una surcoreana. Y a 31 de diembre del 13? Nueve estadounidenses y una suiza. Mmnmm. Algo raro pasa.

Además, las empresas grandes, cada vez son más grandes. En 2012, para estar en el top ten había que valer doscientos veintidós mil millones. En 2013, doscientos cuarenta mil [seis compañías del ranking del 12 no hubieran entrado en el del 13]. Y eso son casi dobles dígitos de crecimiento [crisis?, what f***in’ crisis???].

Y espera. Mira los bancos. Los dos más grandes del mundo por market cap [capitalización bursátil] son de China y de India. Para que los españolitos nos hagamos idea de su tamaño, son tres veces el Santander cada uno, más o menos.

Y esto, qué tiene que ver con los emanéis? A ver cómo lo explico.

Si las empresas chinas deciden adquirir cualquier otra occidental, lo tienen relativamente fácil. A cambio de acciones, se puede hacer [por ejemplo, para adquirir el veinte por ciento de las acciones del Santander, ICBC sólo necesitaría invertir el siete por ciento de las suyas. Todo esto no es así de sencillo, es sólo para hacernos una idea. Un economista me pondría verde].

Y cómo se defiende uno de la amenaza de un posible cambio regulatorio en el gigante asiático [vamos a jugar a los lugares comunes un rato] que permita a estas grandes corporaciones chinas devorar literalmente las compañías occidentales? Ahí es donde entran los emanéis.

Si los cuatro bancos australianos del top veinte mundial se fusionasen [de dos en dos, para no exagerar], sería muy difícil caer en las redes de otros. Y no olvidemos que no hace tanto tiempo que tres pequeños [Santander, Royal Bank of Scotland y Fortis] se merendaron al mastodonte ABN Amro. Así que, un grupo de bancos medianos [Itaú, Royal Bank of Canada y algún australiano, por ejemplo] podría aspirar a dar buena cuenta de un HSBC, nada menos.

Es cierto que, hasta ahora, casi ningún gobierno veía con buenos ojos la creación de bancos aún más grandes [lo de too big to fail no acabó de cuajar], pero esa mentalidad parece estar cambiando. No hay estado occidental que desee ver un CEO chino en una de sus entidades financieras o compañías de bandera [en el buen sentido de la palabra]. Pero tampoco le gusta a nadie [salvo a ellos, naturalmente], que los estadounidenses copen los mercados.

Me voy a tirar a la piscina y voy a decir que en 2014, volverán las due dilligences y demás farándula del mercado. Va a ser divertido. Sobre todo, el último cuarto…

PD: me ha quedado un poco deslavazado. Pero puede que sea aposta.