Y DE CARLOS SORIA, QUÉ?

Posted on January 30, 2014

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Después de la tormenta en un vaso de agua de ayer [en un lapo, más bien, visto lo que sucedió. Ya sé lo que sentía germán coppini], esta mañana me he puesto a pensar, que es un defecto que tiene uno, qué le vamos a hacer. Me preguntaba a mí mismo, qué hubiera pasado si ayer hubiese dicho que no me gusta Carlos Soria. En primer lugar, que hubiera mentido, claro, porque ese señor es para mí una especie de dios de las montañas.

A Carlos Soria sí lo conozco. He tenido la inmensa suerte de poderlo entrevistar. Nos abrió su casa como si fuésemos de la familia. Pero de verdad. Y nos decía aquello de preparad vosotros un té si queréis, que yo no sé bien cómo se maneja esta cocina. Si hubiese sido un camping gas o una hoguera, seguro que no habría tenido problema.

El miércoles que viene es su cumpleaños. Setenta y cinco. Entrena cada día y sigue empeñado en subir las catorce montañas más altas de la Tierra. Sólo le faltan tres.

Hablar con él es abrir un libro de sabiduría en todos los aspectos. Puede filosofar, entrenarte, decirte cómo comer mejor y animarte a superar todas tus metas en media hora. Bueno, un poco más, porque tiene tantas cosas que contar, que es imposible hacerlo en tan poco tiempo. Es una de esas personas de las que no te cansas. Con su voz suave y relajada, como si no quisiera provocar un alud, te hace una visita guiada por otros tiempos, otros valores, otras formas de vida.

Achaca su fortaleza al hecho de haber tenido que cargar durante su infancia cientos de cubos. Su éxito, a la prudencia, a poner la vida de quienes componen su expedición por encima de todo. Su forma de ver la vida, a haber visto la manera en que la miraban otros.

Su palmarés es increíble. Aunque puede que eso sea lo menos importante. Ha subido colchones a siete mil metros para que los niños no durmiesen en el suelo. Ha construido escuelas. Ha mejorado la vida de mucha gente.

No hay montañero que no se deshaga en elogios hacia él. No hay persona que lo haya escuchado que no sienta la más profunda admiración por lo que ha hecho, lo que hace y, sobre todo, cómo lo hace.

De Carlos Soria hablan pocos, fuera del mundillo. Y tal vez sea mejor. Tiene 6.700 followers en twitter, muy lejos de los 5,7 millones de Nadal.

Si he de admirar a alguien, si alguien ha de ser un ejemplo para mi hijo, es sin duda Carlos Soria. Aunque de él no hable casi nadie…

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