DIEZ TRUCOS PARA PASAR POR MADRILEÑO SIN SERLO

Posted on February 21, 2014

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Ser paleto [que conste que lo digo sin acritud, es el apelativo cariñoso que damos aquí a los de provincias] en madrizzz es duro, lo sabemos.

La buena noticia es que hacerse pasar por madrileño es relativamente sencillo. Los gatos somos gente de costumbres y, en el fondo, sólo somos unos mesetarios venidos a [poco] más.

Ahí van los consejos para que los taxistas no te cobren de más, no se rían de ti en el metro y no te hagan la vida imposible en general.

1.- No mires a nada ni a nadie. Un madrileño es tan importante, que lo que suceda a su alrededor es indigno de su atención. Clava los ojos en la pantalla del móvil y no los levantes de ahí. Por supuesto, ni se te ocurra mirar a quienes tocan en el metro o cuentan aquello de que piden para no robar.

2.- Camina deprisa. Si crees que ya lo estás haciendo, te equivocas. Siempre tienes que intentar rebasar a quien tienes delante. Al pasar a su lado, es conveniente [si bien no obligatorio] hacer un gesto de condescendencia y suspirar o chasquear la lengua. Recuerda: los madrileños caminamos por la derecha. Salvo si vamos en grupo, entonces el objetivo es tapar toda la calle.

3.- No corras. En efecto, he dicho que camines deprisa. Pero nunca corras. Sobre todo, no lo hagas jamás, bajo ningún concepto, para montarte en un transporte público o cruzar una calle. Si los coches te aprietan, sigue con la mirada en el móvil y pasa de ellos. No te preocupes, no te atropellarán. Salvo que estés en un paso de peatones. Pero eso no va a suceder, porque los madrileños jamás los utilizamos.

4.- Di que todo el mundo es tu amigo. Gallardón? Uña y carne! Pero si éramos vecinos! Si necesitas lo que sea, pero cualquier cosa, me lo dices. Da igual, todos sabemos que es mentira. Es un juego nuestro.

5.- No te sientes en los transportes públicos. Eso es cosa de inmigrantes y turistas. Tampoco debes apretar botones para abrir las puertas del metro o cosas por el estilo. Deja que lo haga otro.

6.- Di tacos. Aunque pueda sonar raro de cojones, aquí están bien vistos. A todos los putos niveles, no te cortes, joder.

7.- En los bares, siempre a la terraza. Aunque haga un frío que pele, el madrileñito se toma la caña en la puñetera rue. A ser posible, sin mesa, de pie y tapando la acera.

8.- Lleva muchas cosas en las manos. Esto requiere un entrenamiento, lo sé, pero puedes hacerlo. Mínimo imprescindible: móvil, vaso de Starbucks, moleskine y boli. De ahí para arriba, lo que vayas viendo.

9.- No vayas al centro. A ver, esto es crítico. Al centro van los paletos. Los madrileños vamos a latina o a los austrias o cosas así, rollo cool.

10.- Siéntete superior. Los madrileños somos The chosen few, qué coño, los demás estáis aquí de relleno…