MI VIDA A DIETA – EPISODIO IV

Posted on May 14, 2014

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PD: No, no es que te hayas perdido los tres anteriores. Es que yo también puedo ser tan chulo como George Lucas y empezar por el que me salga del pie.

A ver cómo lo explico. Esto de estar a dieta es… Cuál sería la palabra? Una mierda? Tal vez, una mierda con un adjetivo relativo a la profesión más antigua del mundo? Yo creo que por ahí van los tiros. Porque es un error, en serio.

O sea, para un tipo como yo, de metro setenta y nueve y menos de setenta kilos de peso, hacer dieta ya suena a coña. Pero eso no es lo peor. Lo peor es que el médico que me la ha puesto, es el hermano gemelo del freak de Fringe. Y, quieras que no, un galeno así pierde bastante credibilidad. No es que se parezca sólo físicamente, es que hace los mismos gestos y está igual de zumbao. Pero bueno, eso ya lo contaré.

El caso es que hay cosas que no puedo comer. Por qué? Por el colesterol. Que lo he tenido por encima de lo recomendable toda la vida. Pero claro, antes me decían aquello de lo tienes un poco alto para tu edad. Ahora, el para tu edad se ve que ya no aplica. Lo tienes alto y punto. A cuidarse.

Y, repito, es un error, un inmenso error [aquí, los listos pueden sonreírse a sí mismos, si saben a quién parafraseo].

A las pruebas me remito [esto lo decía un profesor del colegio y siempre nos hacía partirnos de risa].

Hoy caminaba yo tranquilamente por mi pueblo, admirando las rosas que se comen las esquinas [aquí debe de haber como un millón de rosas por todas partes], cuando he sentido un impulso irrefrenable, unas ganas insoportables, una necesidad ineludible. No, no me estaba cagando. Me apetecía un helado. Tenía un antojo.

En cualquier otro momento de mi vida, hubiera tenido lugar esta escena:

Pachi: Qué ganas de comerme un helado

Pachi: Pues cómetelo, joé

Pachi: No tío, que eso es veneno

Pachi: A ver, si te lo pide el cuerpo, es que tiene una carencia. Tómatelo

Pachi: Eso es verdad. Pero hay que andar como quinientos metros

Pachi: Amos anda, que le den al helado, vamos pa casa

Pero estás a dieta!!! Aaaamigo. Todo cambia. Por qué? Porque ahora no es que un helado sea veneno, es que está prohibido!! Y eso lo cambia todo, no? Ahora la escena es:

Pachi: Qué ganas de comerme un helado

Pachi: Pues cómetelo, joé

Pachi: No tío, que me lo ha prohibido fringe

Pachi: Pues por eso!

Pachi: Es verdad. Pero hay que andar como quinientos metros

Pachi: Como si son cinco mil, un flipao no va a hacer que me deje de dar yo un capricho, no te jode…

La siguiente reacción es, al ver el helado, pensar joé, qué pequeños los hacen ahora. Y, como te va a parecer poco… y lo sabes, pues pillas una caja de cuatro. Y te zampas dos.

O sea, que la culpa de que la gente que está a dieta como yo coma más, no es nuestra. Es de los médicos. Si nos dejaran tranquilos, nos autorregulábamos [como los publicitarios]. Pero tienen que venir ellos a estropearnos el tratamiento, con lo bien que nos hemos automedicado los españoles, de toda la vida de dios.

Bueno, os dejo, que estoy pensando en los otros dos helados que tengo en el congelador. Se va a cagar fringe, le voy a demostrar que su dieta no sirve para nada…