LEGANITOS

Posted on January 3, 2015

0


Donde la marea guiri se convierte en salpicaduras sobre arena gris cuadriculada, un Madrid pequeño, shancletero y martymacflyero sobrevive a duras penas a las invasiones bárbaras que ofrecen ideogramas de uñas esculpidas y masajes de media hora, entre bollería industrial caducada y artículos de higiene íntima.

A ratos, trae el viento el aroma de mujeres italianas bellísimas, de las que te enamoras sin llegar a verlas, solo porque sabes que guardan una caja de música en el pecho. Y suspiras.

Desde su atalaya, kiss, black sabbath y ac/dc vigilan un imperio reducido, pero no por ello menos valioso. Otean el horizonte desde baberos, tazas y archiperres de todo tipo.

A ratos, parecen hacer un guiño coqueto a sus vecinos de más abajo, amplis signature de los mismos ídolos, guitarras de formas imposibles, armas cargadas de razón para soldados de fortuna poética; semiahorcadas, como carne cruda, como putas de Amsterdam, exhibidas sin pudor en total desnudez. Basta alargar los dedos para violar su maltrecha virginidad, perdida mal y por accidente a manos de algún adolescente con ínfulas, que prometió pero no dio, como se pierden todas.

Dos chicas, demasiado jóvenes para comprender y demasiado viejas para tener fe, siguen con mucha vergüenza y poco disimulo los pasos de él, porque quién sabe, a lo mejor el amor se esconde también en las calles estrechas y sucias y se puede encontrar tirado en el suelo, como un centavo de euro o un kleenex usado. Se ríen y se abrazan y se meten en una tienda en la que ha entrado él, solo para salir un instante después, tal vez al darse cuenta de que no sabrían qué pedir una vez dentro.

Justo enfrente, los vigilantes de la ley y el orden tratan de olvidar cuando eran ellos quienes empujaban los pomos de esas puertas, los que suspiraban por una les paul negra de pastillas doradas, por esa distorsión en la que bañarse cuando el buque no llegaba.

Leganitos, difusa más que corchea, serpentea como un estribillo compuesto en sueños y olvidado al despertar. Sucia. Retorcida. Un poco maldita. Puro rocanrol.

Posted in: MADRID